Reforma de la LEP: el análisis (1)

4 julio 2009 at 10:05 PM 7 comentarios

Introducción necesaria

De entrada, es preciso decir sobre el caso de la reforma de la Ley de Ejercicio del Periodismo, que ésta no es la primera vez. La LEP, originalmente promulgada en 1972, ya fue sujeta a modificación hace 14 años y medio, en diciembre de 1994.

Para no extendernos demasiado en esa historia, que curiosamente tiene unas paradójicas conexiones con la tentativa actual, basta por ahora con mencionar el hecho de que en aquella época hubo un gran debate acerca de las razones, las formas y las consecuencias del cambio de la ley. No siempre muy ilustrada –hay que admitirlo–, esa controversia duró muchos meses y encontró espacio en los medios, el Congreso Nacional y las universidades.

Nikken_Orozco1994Conservo los registros hemerográficos de uno de los capítulos más interesantes de aquella discusión, protagonizado por el respetado jurista Pedro Nikken y el veterano periodista Eduardo Orozco. El escenario: las páginas del Diario de Caracas en las ediciones del 20 y el 25 de abril del ’94, respectivamente. El lector de este blog recibirá como bono (ver al final del post) las copias digitales de esa polémica, que se libró con respeto y no poca contundencia en los argumentos de uno y otro gladiadores del verbo.

De los conceptos esenciales expresados en el debate general sobre la reforma se alimentó mi primer libro, El derecho a la información y los fundamentos jurídicos del ejercicio del periodismo en Venezuela (Ediluz, Maracaibo, 1999).

La discusión no fue fácil, empero, y se tuvo que dar en condiciones desventajosas para el gremio de los periodistas y quienes apoyábamos la actualización de la ley. La de entonces y la que hoy se propone, ambas de opuesto signo y disímil naturaleza, tienen –¡cosas de la vida!– unos cuantos enlaces interesantes. Veamos:

tanto en 1994 como ahora, el parlamento acoge una solicitud de parte interesada, es decir, la iniciativa legislativa no es propia del Congreso o la Asamblea, en cada caso;

en el ’94, el Colegio Nacional de Periodistas –a favor de la reforma– tuvo que enfrentar una oposición descomunal orquestada desde los medios privados, especialmente los afiliados al Bloque de Prensa Venezolano; hoy, el CNP –que ve en la nueva reforma una amenaza a su existencia– ya empieza a acusar los golpes de una campaña despiadada, pero esta vez con participación abierta del gobierno central y prácticamente de todas las instancias nacionales de los poderes públicos;

muchos de quienes ayer se comportaban como cruzados a favor de la colegiación, la profesionalización y la unidad del gremio de los periodistas, insurgen en 2009 como adalides de una «democratización» del periodismo que podría socavar las bases mismas de la profesión;

antes y ahora, el debate ha sido mordido por ideas muy equivocadas y malentendidos de graves proporciones.

En 1994 los que manipularon conceptos, realidades y necesidades fueron algunos de los dueños de grandes y pequeños medios, impresos y radioeléctricos. El BPV, la Cámara Venezolana de la Prensa Regional (Cavepre) y la Cámara de la Radio tienen una elevada responsabilidad histórica en esa parte del debate público que se dio más por miedo y para la protección de intereses creados, que por convicciones y con argumentos razonables.

Sin esperar la reforma, el Bloque de Prensa y las familias editoriales Otero-Calvo, Mata, Natera, Carmona y otras interpusieron ante la Corte Suprema de Justicia un recurso de nulidad por inconstitucionalidad contra los artículos 1, 2, 3, 6, 7, 31 (parágrafo único), 33, 36 y 45 de la Ley de Ejercicio del Periodismo, lo que constituía una interpelación a la validez, entre otros postulados, del régimen normativo de la profesión, las condiciones de su ejercicio, la obligación de rectificar errores y falsedades, la protección de los periodistas frente a manipulaciones noticiosas de los medios, la penalización del ejercicio ilegal y la constitución del colegio profesional.

nulidad_BPV

Esto ocurrió el 20 de abril de 1994. En julio de ese año la corte admitió el recurso y en septiembre comenzó la presentación de los alegatos de las partes involucradas, el BPV y el CNP. El juicio se extendió y, entretanto, la nueva LEP fue aprobada. El colegio y el Ministerio Público solicitaron la perención de la causa porque “no hay materia sobre la cual decidir”.

En paralelo, el Bloque de Prensa interpuso otro recurso de nulidad, en marzo de 1995, esta vez contra 21 artículos de la LEP reformada.

Por razones que nunca han sido bien explicadas, la Corte Suprema de Justicia no cerró el primer caso y, aunque usted no lo crea, el mismo se mantuvo hasta la desaparición del máximo juzgado de la nación, que en 2000 sería reemplazado por el Tribunal Supremo de Justicia, luego de aprobarse la nueva Constitución.

La Sala Constitucional del TSJ retomó la causa ese mismo año. Por lo visto el recurso del BPV no estaba en el orden de prioridades del tribunal, si se toma en cuenta que el primer pronunciamiento importante data de febrero de 2002, casi ocho años después de presentarse la acción de nulidad. La SC resolvió darle continuación al proceso debido a que “el espíritu, propósito y razón de la norma de 1972 cuya constitucionalidad se cuestiona, han sido perpetuados en la Ley posterior del Ejercicio del Periodismo de 1994”.

El segundo recurso de los propietarios de medios impresos fue admitido también por la Sala Constitucional del TSJ en 2000, y la materia de fondo de éste es la que finalmente llevó a un pronunciamiento definitivo. La sentencia de la SC, de fecha 27 de julio de 2004, declaró «sin lugar» la pretensión de los empresarios y ratificó la vigencia de la Ley de Ejercicio del Periodismo de 1994.

Concluyó así una década de incertidumbre sobre el estatus de esta normativa. Y se creyó que había terminado de cerrarse, también, el debate iniciado a principios del ’94.

Pero parece que quienes no lo quisieron finiquitado son los periodistas y personeros oficiales hoy ligados al ideario chavista, quienes han resucitado los argumentos –¡insólito!– de la patronal mediática. O lo que es igual, la Historia hace un extraño guiño cuando junta, en las mismas coordenadas críticas con respecto a la LEP, a los dueños de medios privados y la extrema izquierda venezolana, apuntalada en los poderes políticos nacionales.

No debe ser cómodo para el Movimiento por un Periodismo Necesario el hecho de coincidir con el BPV y su alter ego continental, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Volviendo a la reforma: para el capítulo de 1994, por lo menos hubo la posibilidad de discutir y las partes enfrentadas dispusieron de casi un año para defender sus puntos de vista. ¿Gozaremos ahora de las mismas condiciones en apenas un mes, tiempo que la Asamblea Nacional ha previsto que dure el proceso de modificación de la LEP?

………………………………………

Artículo de Pedro Nikken / El Diario de Caracas, 20-04-1994.

Artículo de Eduardo Orozco / El Diario de Caracas, 25-04-1994.

………………………………………

 

(En el próximo post revisaremos los aspectos centrales de la propuesta oficialista).

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Entry filed under: Regulación del periodismo y la comunicación.

Sombras en el espectro Reforma de la LEP: el análisis (2)

7 comentarios Add your own

  • 1. Lu  |  5 julio 2009 en 6:57 AM

    Impresionante, profe. Muchas gracias. De ahora en adelante este blog será uno de mis imprescindibles. Un abrazo!

    Responder
  • 2. Raisa Urribarri  |  5 julio 2009 en 10:52 AM

    ¡Cuánta falta hace la memoria! Pido permiso para hurgar en esas cajitas 😉

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  • 3. Jairo Lugo  |  5 julio 2009 en 11:18 AM

    Excellente articulo Jesus. Clarificador, oportuno y bien puntual…

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  • 4. Grissel Montiel  |  5 julio 2009 en 2:23 PM

    Excelente, profesor. Quién si no usted puede aclararnos el panorama en un contexto actualmente marcado por la no explicación si no la decisión porque sí. Usted es autoridad en esta materia, gracias por ofrecernos toda esta información.

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  • 5. Vanessa Casanova  |  5 julio 2009 en 3:36 PM

    Recuerdo cuando en clase nos mostraste materiales de prensa a propósito de la polémica reforma del ’94. Esa discusión me vino a la mente con este paradójico episodio. Gracias por esa memoria prodigiosa 🙂

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    • 6. urbinaserjant  |  5 julio 2009 en 4:09 PM

      ¡Lástima! Ésos en particular están extraviados. Los he buscado tanto en estos últimos días…

      Responder
  • 7. Cruzada oficial contra los medios « Deontoscopio  |  16 julio 2009 en 7:27 PM

    […] parlamentarios y consultas para dar inicio a la reforma de la Ley de Ejercicio del Periodismo (ya hemos opinado directamente sobre el punto), al tiempo que coquetea con la idea de retomar por vía propia la modificación de la Ley […]

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